Colombia debe elevar una protesta formal ante estos actos de intromisión

Estados Unidos -y cualquier país- es libre de darle o de retirarle la visa a cualquier persona, eso no se discute. Lo que sí se discute es que utilicen el visado como herramienta de chantaje a un funcionario público para que se pronuncie en uno u otro sentido en una decisión que tiene que ver con asuntos soberanos de Colombia. Eso es inaceptable. El país entero debiera rechazar este acto evidente de chantaje contra magistrados y congresistas para forzar modificaciones a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), que es un asunto que compete en exclusiva a los colombianos.

Incluso si, en gracia de discusión, este fuera un mecanismo de reducción de la cooperación judicial con Colombia, que sería una decisión soberana de EE.UU., pues Colombia también puede tomar sus decisiones soberanas y reducir también ciertas cosas.

El hecho es que acudir a estas herramientas innobles es un acto de intromisión inaceptable cuyo rechazo debe encabezar el Presidente de la República, pero no dice ni mú.

Si EE.UU. tiene reparos o reclamos sobre elementos de política que le afectan los puede hacer, pero por los canales diplomáticos. Colombia, en un acto digno, debería presentar una nota de protesta por esta intromisión y por la amenaza contra los jueces y funcionarios.



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